Tiempo

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5.15.2011

Maravilla inexplicable.

Porque a veces deseas que el tiempo corra. Que comience a avanzar sin detenerse ni un segundo hasta llegar al momento que quieres. Piensas "jop, hoy no pasará nada...ojalá pudiera saltarme este día." Muchas veces sueles pensar eso..y otras no.

Hoy, hace unas horas, yo deseé que el tiempo se congelase para siempre. Sentados en un sofa, una tarde como otra cualquiera, pero distinta.. Solo dos personas conmigo, las más importantes de mi vida. Una, a mi izquierda, guía de mi vida, mis acciones, y una persona de la que jamás me cansaré de aprender día a día. Gracias.
A mi derecha...ella. Porque no hace falta que diga nada más. Porque ya dije muchas cosas...y no hace falta escribirlas, aunque lo quiera y desee. Incalculables caricias frente a una realidad que no está de nuestro lado. No importa.

Hace unas horas quise congelar ese momento. Vivir para siempre en esa escena. Que alguien nos tomase una foto y perdurar hasta el fin de la existencia de todo en esa foto. En ese momento. En esas manos... Tiemblo al imaginar que en un futuro no se vuelva a repetir... Temo no volver a sentir eso que sentí esos todos esos minutos que se me antojaron menos que segundos. Tengo miedo de no haber sabido aprovecharlos. A pesar de que en cada momento pensaba "Sientelo. Sientelo con todas tus fuerzas. Este momento es mío, y nadie me lo va a quitar..". Pero se acabó. Pasó a formar parte de un suceso más. Que tan solo seguirá existiendo en mi mente, y si lo quieres, también en la tuya.

Fate.

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5.05.2011

Porque es cuando estoy más solo, y tengo más tiempo para pensar y...pensar más. Porque en esa soledad, mi soledad, solo Yo soy el Señor y el esclavo de esos pensamientos. El vencedor y el vencido. El día, y la noche... El gato y el ratón. Porque estos días.. No: porque estas noches no comparto mi soledad con tu dulce compañía. Porque quiero. Porque no quiero. Porque te quiero.

Porque no había escrito este texto. Porque ya estaba adentrándome en tus sueños cuando se me ocurrió escribirlo. Porque de no haber pisado ese bolígrafo del suelo junto a mi cama, no habría sabido que ahí había un bolígrafo. Porque al saberlo, encendí la luz y pensé que "si no hay una libreta en la mesa, no lo escribo". Porque todo esto estaba ahí por algo. El crujido del bolígrafo al pisarlo...y la libreta solitaria entre montones de ropa.

Porque no es azar. Porque es el destino. Nuestro destino.

Ansiedad

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4.02.2011

La misma ansiedad que tiempo atrás me condenó a malvivir vuelve amplificada por mil. Una ansiedad que antiguamente era abstracta, ahora se personifica ante mí. Y esta vez no diré que no estoy triste, porque sí, lo estoy. Perderlo todo... nunca lo tuve, pero lo sentí nuestro. Nuestra historia, con principio, pero sin final.. Una historia que nunca tuvo principio, y por lo tanto, tampoco tendrá final.. Pero yo sentí ese principio. Un principio que me atrapó desde el segundo uno, hasta esta misma mañana. Como ningún otro principio me atrapó.

Desde hace días tenía la sensación de que iba a pasar algo pronto, algo malo. Y aunque no ha pasado nada (fuera de lo habitual), yo siento como si ese "algo malo" hubiese sucedido. La puerta se cierra ante mí, y no puedo hacer nada para abrirla. Bombardearé, apredearé y golpearé con mis propias manos esa puerta, hasta que consiga abrirla. Estaría dispuesto a morir por ella.

Night

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3.27.2011

Escribo esto cansado. Muerto de sueño, esperandote.. pero lo escribo. Necesito escribir algo hoy, y ¿qué mejor que algo así?

Ha sido una noche muy larga, pero que se ha pasado corta. Una noche llena de momentos, gracias.. y peleas. Una noche interesante. Unos se pelearon, otros se conocieron, algunos desfasaron, y otros, como yo, vivimos la noche de otra manera distinta a todas aquellas personas. Porque para nosotros no era una fiesta, era un encuentro.

Tú permanecías allí. De pie. Frágil como un cristal precioso a punto de estallar en mil pedazos; y fuerte y duro como el mejor de los diamantes. Cada mirada tuya, desboca a los miles de caballos de la inspiración que se encuentran en mi interior... y cada palabra tuya provoca parálisis.
Y luego, más tarde, cuando todo acabó, escuchar de nuevo tu voz... cansada.. no creo que sea capaz de olvidar esa sensación de nuevo.

Y no sé por qué, pero nunca soy capaz de acabar uno de tus textos, como este. Simplemente necesitaba escribir algunas cosas... y habría escrito tanto que habría sido capaz de desgastar cada una de las letras de este negro teclado, pero no puedo. Algo me priva de escribir lo que quiero. Hmm..

"City of Dreams"

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3.20.2011

Camina deprisa, casi corriendo. El cielo se encuentra cubierto de unas negras nubes que, días antes en los telediarios, anunciaron que vendrían cargadas de litros y litros de agua. Camina deprisa, porque sabe que si no llegará tarde a la cita. Había quedado con ella por última vez, antes de que tuviera que marcharse para siempre de la ciudad. Él ya le había pedido la mano días atrás, en su último encuentro.. y ella le había rechazasdo, pero quería verla una última vez, llevarse otra buena imagen de ella. El cielo está oscuro...

Habían quedado en el viejo puente construido con grandes piedras oscuras. La humedad del lugar hacía que aquellas piedras aparecieran resbaladizas en más de una ocasión. No era el sitio más idoneo para su último encuentro, pero debía ser ahí. Es tarde, no hay nadie por la calle y eso le permite escuchar sus pasos y sus propios pensamientos con total claridad sin esperar interrupciones. A veces podía volverse esto un incordio, pues su cabeza no callaba y comenzaba a volverle loco. Camina deprisa...

A ciencuenta metros del lugar del encuentro, ya puede verla. Luce el mismo vestido de la última vez. Y no lleva equipaje consigo. "Curioso" - piensa. "Su tren sale en unos minutos". Se acerca aún más rápido a ella, ansía poder abrazarla una vez más, decirle todo lo que lamenta que hayan estado más distanciados esos días por sus sentimientos... lamenta muchas cosas. Y por fin llega a su encuentro.

 - Hola - tartamudea él. Nunca le había pasado eso antes. Tartamudeó al saludar... y hasta tuvo que apartar la mirada de sus ojos.
 - Pensé que no vendrías - responde ella.
 - ¿Qué te hace pensar eso?
 - Bueno... después de lo la última vez...Pensaba que no querrías volver a verme.
 - Descuida, necesitaba verte una vez más para disculparme por todo.
 - ¡No debes hacerlo!

De pronto, comienzan a caer unas gotas sobre la cara de él. Sabe que está comenzando a llover, y sabe que lo hará con más intensidad. Le queda poco tiempo, pero aún puede estar con ella.

 - Mira, siento que todo haya sido así, podía haberlo cambiado... haber intentado arreglarlo y podría haber estado contigo más tiempo...noté que había entre nosotros una conexión especial. Algo que nos hacía únicos del resto de seres. Algo que complementaría nuestras almas para siempre, formando de ambas una sola. Una indestructible. La perfección.
Entonces ella se percata de que comienza a llover...
 - ¡Oh no! ¡Ya está empezando! - exclama.
 - Tranquila, estoy aquí...
 - ¿Recuerdas lo que pasará después, verdad? - pregunta ella.
 - Sí, la lluvia es perfecta.
 - ¿¡Por qué lo dices!?
 - Porque así mis lágrimas se camuflarán con las gotas de lluvia.

La lluvia comenzó a apretar, y la chica contempló el cielo. Su rostro, sus manos y brazos comenzaron a mojarse. Ella sabía lo que le sucedería, pero aún así había acudido al encuentro con él. Sus manos empezaron a deshacerse poco a poco a medida que la lluvia la iba empapando. Poco a poco fueron disolviendose sus dedos y comenzaron a formar parte de los charcos que se formaban en el suelo. Sus manos desaparecieron. Ella estaba asustada, pero él estaba a su lado, y eso la tranquilizaba... aunque no del todo. Entonces ella le miró una vez más, y con sus tullidos brazos se acercó a él y le abrazó. Tenía más miedo que nunca. Él, respondió de la misma manera, y entonces también comenzó a deshacerse. Él comenzó a llorar, pero sus lágrimas eran apenas visibles. Su pelo comenzó a deshacerse al igual que las manos de la chica. Y entonces también su cara empezó a pasar por el mismo proceso.

Lo que comenzó chispeando, era ya tormenta. Llovía con una fuerza descontrolada. Los dioses estaban haciendo de aquella escena un verdadero tormento para los dos. La tormenta rugía en los cielos. Ellos continuaban deshaciendose poco a poco con las gotas de lluvia.

Allí seguían ellos, en aquel viejo puente de la ciudad de sus sueños. La ciudad solitaria. Donde pudieron realizar todos sus sueños. Donde ambos serían inmortales, salvo que tocasen las gotas de lluvia. Algo tan simple como unas gotas de lluvia serían capaces de destruir a esos dos seres tan perfectos. Vencedores del tiempo vulnerables a unas simples gotas. Ambos habían vivido suficientes momentos juntos, y sabían que debían acabar así. Y allí seguían ellos, hasta que acabaron consumiendose en aquel profundo charco. "Por fin juntos" - pensaba él en los instantes finales. "Por fin juntos, en nuestra ciudad de los sueños...".