When..

0 comentarios

7.14.2011

Cuando tú duermes, yo estoy allí. Mirándote. Junto a tu cama, en los pies, de pie. Tú intentas conciliar el sueño, evadiéndote de tus pensamientos más profundos. Das vueltas en la cama durante horas, siempre de izquierda a derecha, buscando la postura perfecta. No la postura perfecta para tu comodidad, sino la postura perfecta para olvidar. Dificilmente la encuentras, pero siempre acabas encontrándola. Y yo, en vez de dormir, te observo. Ansío poder tumbarme junto a ti en esta noche. Abrazarte, y juntos olvidar. Pero no estoy allí.

Cuando tú duermes, yo estoy aquí. Tumbado. En aquella solitaria habitación, tumbado. Intento conciliar el sueño, evadiéndome de mis pensamientos más íntimos. Doy vueltas durante eónes, siempre de derecha a izquierda, buscando la postura perfecta. No la postura perfecta para mi comodidad, sino la postura perfecta para olvidar. Y nunca la encuentro. Muchas noches sin dormir. Y tú, en vez de dormir, piensas. Te encuentras como yo. Quizás no de la misma manera, pero sí jodida. Anhelo tu olor, y tus abrazos repentinos, y tus miradas, a pesar de no poder contemplar éstas más de un segundo, por vergüenza. Eres aire, pero no estás aquí.

Cuando nosotros dormimos, el Mundo sigue ahí. Nunca para. Siempre sigue hacia delante. Con sus millones de personas, y sus millones de sentimientos. Sus millones de átomos y moléculas que forman la vida. Millones de animales continúan cazando; millones de niños continúan naciendo; y millones de ancianos y no tan ancianos continúan muriendo en esta espiral de la vida. El Mundo continúa girando para todos. Pero, ¿y para nosotros?

Cuando nosotros sentimos, el Mundo se para. Se para para nosotros. Para que podamos olvidar que todo continúa girando tras nosotros. Para que podamos saber, que estamos en otro Mundo. Cuando juntamos nuestras mandos, la vida se detiene. Mi vida se detiene. Palabras bloqueadas, ritmos arrítmicos en mi pecho, y tinta por mis venas. Para escribir los millones de textos que escribiría en ese momento. Todos para ti. ♥

Cuando nosotros recibimos un mensaje, explotamos.
Cuando nosotros vemos una foto del otro, explotamos.
Cuando nosotros escuchamos su nombre, explotamos.
Cuando nosotros pensamos, explotamos.
Cuando nosotros no pensamos, explotamos.
Cuando explotemos, estaremos juntos.

Hazte Caso.

0 comentarios

7.11.2011

Comenzar a leer y saber que es un texto mío por la manera de escribir. ¿Los echabas de menos?

Despertarte otra mañana y saber que no estará ahí. Que será un día más sin sus palabras, y sin su agradable compañía.
Poco a poco te vas acostumbrando a esto, aunque al principio de cada día piensas si habrá algo distinto o no. Quizás haya un par de palabras que te dedique... Quizás puedas no sentirte tan vacío ese día por algo que ocurra. Aunque tienes la certeza de que eso no sucederá.

Y esto son tan solo unas palabras para hacértelo saber. Y que después de uno de tus sueños, me levanté y volví a sentir todo lo que había conseguido olvidar de golpe. Y que, además, hoy es 11.

Memories.

0 comentarios

6.02.2011

Y hoy, me hicieron la pregunta que temí responder desde hace tiempo: "¿Te acuerdas de él?".
No suelo preguntarme eso a mí mismo, pero sí es cierto que en más de una ocasión lo hice.
Recuerdo que una mañana, me levanté. Seguí con mi rutina diaria que no iba más allá del desayuno, lavarse, vestirse... y de repente, como si yo no hubiese decidido pensarlo, ese pensamiento atravesó mi mente causándome una gran parálisis. No recuerdo su voz - pensé.

¿Cómo podía haberla olvidado? Hacía ya tres años que no hablaba con él... pero tenía gran cantidad de recuerdos almacenados, y, aún así, no podía recordar su voz.
Nunca pensé que algo tan simple, y... normal pudiese llegar a afectarme tanto.

Mientras, allí me encontraba yo frente a esa pregunta formulada por alguien, no por mí. "No, apenas le recuerdo"- dije. Mentí. Claro que le recordaba, ¿cómo olvidarle? Pero... el hecho de no poder recordar su voz hacía que me sintiera tan miserable que desearía no recordar absolutamente nada de él. Le había fallado. Y es que, si no recordamos a los muertos, es como si nunca hubiesen existido.

.atraC

0 comentarios

5.29.2011

Querida X,

No sé si sigues estando, o si esto se ha quedado pillado... o yo que sé. A estas alturas pensarás que soy idiota por seguir rayándome así cuando te vas, pero es que yo que sé. Quería compensar esta noche la mierda de hoy. Quería que te fueras a dormir en una nube. Quería decirte cien mil cosas. Quise llamarte, aunque tú no quisieras. Aunque después no supiera qué decirte, y me limitara a decir "cuéntame algo". Quise contarte un millar de historias. En las que tú, yo, nosotros fuéramos los protagonistas, y la historia, ya la iríamos escribiendo. Quise darte todo eso, y no supe darte ni una de estas frases.

Y es que ya no sé ni lo que quiero. Ni lo que siento. No sé nada. Solo sé que sí, que tengo que hacer muchas cosas aún. Que tengo miles de textos por escribir aún, pero no sé cuántos más hablarán de ti. Que tengo miles de canciones que componer, pero no sé cuántas irán hacia tí. Que no sé si algún día te hartarás de leerlos. Que también pienso que me da igual cuando sea... Que ya no sé que más escribir en este. Que no debí escribirlo. Pero necesitaba decírtelo. Que aunque no sepa qué pensar, tengo claras varias cosas... y es que tantos esfuerzos no serán en vano. Que está cambiando mi manera de pensar hacia ti últimamente, y que supongo que esta nueva manera te beneficia con creces a ti... pero no a mí. Pero también siento que estoy conforme con pensar así, aunque es muy arriesgado y a veces tengo que romper con todo porque... joder, no es justo.

 Que me voy a dormir con un mal sabor de boca esta noche... y sé que tú también. Y lo siento. Pero es que... no sé qué hacer.

                                                                                                                                                                                                     
-M.

Un tomo más de la historia.

0 comentarios

5.21.2011

mhmmm...

Lo abres y ahí lo tienes. Uno nuevo.
Una entrada nueva escrita por ella. Haces una visión general de la entrada: observas el título, ves su extensión... y lo ojeas por encima leyendo tan solo algunas palabras. Y entonces te dignas a comenzar a leer.

Comienzas a leerlo. Piensas: "Estoy empezando a leerlo. Este, es el principio, y en poco más de medio minuto ya lo habré terminado. No sé cómo terminará, ni de qué tratará. Ese sistema de fechas nunca deja volar tu imaginación. Es totalmente aleatorio...". Y terminas de leerlo.

Con cada nuevo texto tuyo, depositas una serie de esperanzas. Algo que haga referencia a ti. Que pienses que esa palabra, palabras, frase, texto, está dirigido a ti y solo a ti. Y aunque quizás sabes que no es para ti, te imaginas que sí lo es. Y sueñas.

Con cada nuevo texto tuyo, volvemos al punto de inicio. Donde esperabamos ansiosos leer algo del otro. Viendo por dónde podría llegar a sorprendernos, qué reflexión haríamos despues de leerlo, y que nueva visión tendríamos de la otra persona.

Desnudamos nuestras almas. Nos quitamos nuestras pesadas cotas, despojamos nuestras armas y nos mostramos puros y vírgenes. Humildes como niños. Como esos niños con los ojos repletos de lágrimas visionando un regalo, aún sellado, frente a ellos. Mostramos nuestros más íntimos sentimientos mediante palabras. Y así, poco a poco, fuimos conociéndonos.

Con cada nuevo texto mío, intento sorprenderte. Sacarte una sonrisa. Que pienses, que reflexiones y.. que sueñes. Que sueñes con un mundo mejor. Lejos de toda la violencia, daño y dolor. Con tu propio mundo, que poco a poco voy modificando. Aportándote nuevas ideas, nuevos pensamientos.
Intento innovar, porque ahí reside la clave de sorprenderte. Es díficil traer algo nuevo cada día, pero lo intento.

Con cada nuevo texto mío, me siento mejor. Siento que he superado una nueva meta. Que aún no me agoté. Que no vacié toda mi fuente de inspiración en textos pasados. Que aún me queda mucho que decir. Mucho que decirte. Pensar "Joder, lo he conseguido. Pensé que aquel maldito texto perduraría para siempre en la portada del blog. Pero lo he hecho, ahora ese texto está segundo y he conseguido colocar uno nuevo ahí arriba".

Y poco a poco se irán quedando todos atrás. Todos los textos irán almacenándose en páginas antiguas. Una pequeña guía de mi vida. Más que mi vida, mis sentimientos. Porque cada vez que leo un texto, recuerdo por qué lo escribí, y cómo me sentía en ese momento. Cada texto, una página. Todas ellas formando un libro. Mi libro. Que tan solo comparto con muy poca gente. No es ningún bestseller, ni tampoco quiero que lo sea. Prefiero que una sola persona llegue a enamorarse de ellos, a que millones piensen "está bien...". Y así acaba este. Probablemente pienses ahora "Bueno, ya se acercan las últimas palabras, y ahora tendré que esperar unos días, semanas, o meses para el próximo...", no te preocupes. Habrá más.

Es bonito recordar, pero aún más soñar.